VII. El rey David
descansa de la guerra con sus enemigos.
A. Un canto de la
victoria de David, que le dio Dios.
1. Uno de los Salmos de David a Jehová. Salmo 18.
22:1 Habló David
a Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la
mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl.
22:2 Dijo: Jehová
es mi roca, mi fortaleza, y mi libertador.
22:3 Dios mío,
fortaleza mía, en él confiaré. Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto
refugio. Salvador mío, de violencia me libraste.
22:4 Invocaré a
Jehová, quien es digno de ser alabado. Y seré salvo de mis enemigos.
22:5 Me rodearon
ondas de muerte. Y torrentes de perversidad me atemorizaron.
22:6 Ligaduras
del Seol me rodearon. Tendieron sobre mí lazos de muerte.
22:7 En mi
angustia invoqué a Jehová. Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo. Y
mi clamor llegó a sus oídos.
22:8 La tierra
fue conmovida, y tembló. Y se conmovieron los cimientos de los cielos. Se
estremecieron. Porque él se indignó.
22:9 Humo subió
de su nariz. Y de su boca fuego consumidor. Carbones fueron por él encendidos.
22:10 Inclinó los
cielos, y descendió. Y había tinieblas debajo de sus pies.
22:11 Cabalgó
sobre un querubín, y voló. Voló sobre las alas del viento.
22:12 Puso
tinieblas por su escondite alrededor de sí. Oscuridad de aguas y densas nubes.
22:13 Por el
resplandor de su presencia se encendieron carbones ardientes.
22:14 Tronó desde
los cielos Jehová. Y el Altísimo dio su voz;
22:15 Envió sus
saetas, y los dispersó. Lanzó relámpagos, y los destruyó.
22:16 Aparecieron
los torrentes de las aguas. Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo.
A la reprensión de Jehová. Por el soplo del aliento de su nariz.
22:17 Envió desde
lo alto y me tomó. Me sacó de las muchas aguas.
22:18 Me libró de
poderoso enemigo. Y de los que me aborrecen, aunque eran más fuertes que yo.
22:19 Me
asaltaron en el día de mi quebranto. Mas Jehová fue mi apoyo,
22:20 Me sacó a
un lugar espacioso. Me libró, porque se agradó de mí.
22:21 Jehová me
ha premiado conforme a mi justicia. Conforme a la limpieza de mis manos me ha
recompensado.
22:22 Porque yo
he guardado los caminos de Jehová. Y no me aparté impíamente de mi Dios.
22:23 Por tanto,
todos sus decretos estuvieron delante de mí. Y no me he apartado de sus
estatutos.
22:24 Fui recto
para con él. Y me he guardado de mi maldad;
22:25 Por lo cual
me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia. Conforme a la limpieza de mis
manos delante de su vista.
22:26 Con el
misericordioso te mostrarás misericordioso. Y recto para con el hombre íntegro.
22:27 Limpio te
mostrarás para con el limpio. Y rígido serás para con el perverso.
22:28 Porque tú
salvas al pueblo afligido. Mas tus ojos están sobre los altivos para abatirlos.
22:29 Tú eres mi
lámpara, oh, Jehová. Mi Dios alumbrará mis tinieblas.
22:30 Contigo
desbarataré ejércitos. Y con mi Dios asaltaré muros.
22:31 En cuanto a
Dios, perfecto es su camino. Y acrisolada la palabra de Jehová. Escudo es a
todos los que en él esperan.
22:32 Porque
¿quién es Dios, sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?
22:33 Dios es el
que me ciñe de fuerza. Y quien despeja mi camino;
22:34 Quien hace
mis pies como de ciervas. Y me hace estar firme sobre mis alturas.
22:35 Quien
adiestra mis manos para la batalla. De manera que se doble el arco de bronce
con mis brazos.
22:36 Me diste
asimismo el escudo de tu salvación. Y tú benignidad me ha engrandecido.
22:37 Tú
ensanchaste mis pasos debajo de mí. Y mis pies no han resbalado.
22:38 Perseguiré
a mis enemigos, y los destruiré. Y no volveré hasta acabarlos.
22:39 Los
consumiré y los heriré, de modo que no se levanten. Caerán debajo de mis pies.
22:40 Pues me
ceñiste de fuerzas para la pelea. Has humillado a mis enemigos debajo de mí.
22:41 Y has hecho
que mis enemigos me vuelvan las espaldas. Para que yo destruya a los que me
aborrecen.
22:42 Clamaron, y
no hubo quien los salvase. Aun a Jehová, mas no los oyó.
22:43 Como polvo
de la tierra los molía. Como lodo de las calles los pisé y los trituré.
22:44 Me has
librado de las contiendas del pueblo. Me guardé para que fuese cabeza de
naciones. Pueblo que yo no conocía me servirá.
22:45 Los hijos
de extraños se someterán a mí. Al oír de mí, me obedecerán.
22:46 Los
extraños se debilitaron. Y saldrán temblando de sus encierros.
22:47 Viva
Jehová, y bendita sea mi roca. Y engrandecido sea el Dios de mi salvación.
22:48 El Dios que
venga mis agravios. Y sujeta pueblos debajo de mí;
22:49 El que me
libra de enemigos. Y aun me exalta sobre los que se levantan contra mí. Me
libraste del varón violento.
22:50 Por tanto,
yo te confesaré entre las naciones, oh, Jehová. Y cantaré a tu nombre.
22:51 Él salva
gloriosamente a su rey. Y usa de misericordia para con su ungido. A David y a
su descendencia para siempre.
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