C. El rey David
regresa a Jerusalén.
1. El rey David
llora por la muerte de Absalón.
a. 19:1 Avisaron
a Joab: Mira el rey llora, y hace duelo por Absalón.
b. 19:2 Se volvió
aquel día la victoria en luto para todo el pueblo; porque oyó decir el pueblo
aquel día que el rey tenía dolor por su hijo.
c. 19:3 Entró el
pueblo aquel día en la ciudad escondidamente, como suele entrar a escondidas el
pueblo avergonzado que ha huido de la batalla.
d. 19:4 Pero el
rey, teniendo cubierto el rostro, clamaba en voz alta: ¡Hijo mío Absalón,
Absalón, hijo mío, hijo mío!
1.1. Joab
reprende al rey David, porque llora a Absalón.
a. 19:5 En ese
momento, Joab acudió al rey en la casa, y dijo: Hoy has avergonzado el rostro
de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, la vida de tus hijos, de tus
hijas, la vida de tus mujeres, y la vida de tus concubinas.
b. 19:6 Amando a
los que te aborrecen, y aborreciendo a los que te aman. Porque hoy has
declarado que nada te importan tus príncipes y siervos. Porque hoy me has hecho
ver claramente que si Absalón viviera. Aunque todos nosotros estuviéramos
muertos, entonces estarías contento.
c. 19:7
Levántate, por tanto, ahora, ve afuera y habla bondadosamente a tus siervos.
Porque juro por Jehová, que, si no sales, no quedará ni un hombre contigo esta
noche; y esto te será peor que todos los males, que te han sobrevenido desde tu
juventud hasta ahora.
2. El pueblo
discute por hacer volver al rey.
a. 19:8 En ese
momento va el rey sentándose a la puerta. Y avisaron a todo el pueblo,
diciendo: Miren el rey está sentado a la puerta. Y acudió todo el pueblo
delante del rey. Pero Israel había huido, cada uno a su tienda.
b. 19:9 Todo el
pueblo discutía en todas las tribus de Israel, diciendo: El rey nos ha librado
de mano de nuestros enemigos, y nos ha salvado de mano de los filisteos. Y
ahora ha huido del país por causa de Absalón.
c. 19:10 Absalón,
a quien habíamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. ¿Por qué, por
tanto, están callados respecto de hacer volver al rey?
3. Sadoc y
Abiatar son enviados para que se vuelva rey.
a. 19:11 El rey
David envió a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, diciendo: Hablen a los ancianos
de Judá, y díganle: ¿Por qué serán ustedes los últimos en hacer volver el rey a
su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerle volver
a su casa?
b. 19:12 Ustedes
son mis hermanos; mis huesos y mi carne son. ¿Por qué, por tanto, serán ustedes
los últimos en hacer volver al rey?
c. 19:13 Asimismo
dirás a Amasa: ¿No eres tú también hueso y carne mía? Así me haga Dios, y aun
me añada, si no fueras general del ejército delante de mí para siempre, en
lugar de Joab.
d. 19:14 Así
inclinó el corazón de todos los varones de Judá, como el de un solo hombre.
Para que enviasen a decir al rey: Vuelve tú, y todos tus siervos.
4. El rey David
vuelve a Judá y Simei le pide perdón.
a. 19:15 Volvió,
pues, el rey, y vino hasta el Jordán. Judá vino a Gilgal para recibir al rey y
para hacerlo pasar el Jordán.
b. 19:16 Simei
hijo de Gera, hijo de Benjamín, que era de Bahurim, se apresuró y descendió con
los hombres de Judá a recibir al rey David.
c. 19:17 Con él
venían mil hombres de Benjamín; asimismo Siba, criado de la casa de Saúl, con
sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales pasaron el Jordán delante del
rey.
d. 19:18 Y
cruzaron el vado para pasar a la familia del rey. Y para hacer lo que a él le
pareciera. Entonces Simei hijo de Gera se postró delante del rey, cuando él
había pasado el Jordán.
e. 19:19 Y dijo
al rey: No me culpe mi señor de iniquidad, ni tengas memoria de los males que
tu siervo hizo el día en que mi señor el rey salió de Jerusalén; no los guarde
el rey en su corazón.
f. 19:20 Porque
yo tu siervo reconozco haber pecado, y he venido hoy el primero de toda la casa
de José, para venir a recibir a mi señor el rey.
g. 19:21
Respondió Abisai hijo de Sarvia y dijo: ¿No ha de morir por esto Simei, que
maldijo al ungido de Jehová?
h. 19:22 David
entonces dijo: ¿Qué tengo yo con ustedes, hijos de Sarvia? ¿Para que hoy sean
mis adversarios? ¿Ha de morir hoy alguno en Israel? ¿Pues no sé yo, que hoy soy
rey de Israel?
i. 19:23 Y dijo
el rey a Simei: No morirás hoy. Y el rey se lo juró.
5. Mefi-boset
explica al rey por qué no lo acompañó.
a. 19:24 También
salió a recibirlo Mefi-boset hijo de Saúl, quien desde el día en que el rey
salió de Jerusalén y hasta que el rey regresó en paz, no se había lavado los
pies, ni se había cortado la barba, ni había lavado su ropa.
b. 19:25 Cuando
Mefi-boset fue a Jerusalén para recibir al rey, éste le preguntó: Mefiboset,
¿por qué no te fuiste conmigo?
c. 19:26 Mefi-boset
le respondió: Su Majestad, ¡mi criado me engañó! Como soy cojo, yo le había
ordenado que me enalbara un asno, puesto que había decidido acompañarte.
d. 19:27 Creo que
mi sirviente te ha hablado mal de mí. Pero acepto que hagas conmigo lo que bien
te parezca, porque, para mí, tú eres un ángel de Dios.
e. 19:28
Comprendo que, a los ojos de mi señor el rey, todos los descendientes de mi
padre merecían la muerte; sin embargo, tú me permitiste comer a tu mesa. ¿Con
qué derecho puedo reclamarle algo a Su Majestad?
f. 19:29 El rey
dijo: ¿Para qué seguir hablando? Yo he decidido que tú y Sibá se dividan las
tierras.
g. 19:30 Pero
Mefi-boset replicó: Por mí, él se puede quedar con todo. A mí me basta con que
mi señor el rey, haya vuelto en paz a su casa.
6. Barzilai quien
lo ayudó con las provisiones lo saluda.
a. 19:31 También
Barzilai galaadita descendió de Rogelim, pasó el Jordán con el rey, para
acompañarle al otro lado del Jordán.
b. 19:32 Era
Barzilai muy anciano, de ochenta años, y él había dado provisiones al rey
cuando estaba en Mahanaim. Porque era un hombre muy rico.
c. 19:33 Y el rey
dijo a Barzilai: Pasa conmigo, y yo te sustentaré conmigo en Jerusalén.
d. 19:34 Pero
Barzilai dijo al rey: ¿Cuántos años más he de vivir, para yo ir con el rey a
Jerusalén?
e. 19:35 De edad
de ochenta años estoy este día. ¿Podré distinguir entre lo que es agradable y
lo que no lo es? ¿Tomará gusto ahora tu siervo en lo que coma o beba? ¿Oiré más
la voz de los cantores y de las cantoras? ¿Para qué, porque, debo ser una carga
tu siervo para mi señor el rey?
f. 19:36 Pasará
tu siervo un poco más allá del Jordán con el rey; ¿por qué me ha de dar el rey una
recompensa tan grande ?
g. 19:37 Yo te
ruego que dejes volver a tu siervo, que muera en mi ciudad, junto al sepulcro
de mi padre y de mi madre. Pero mira a tu siervo Quimam; que pase él con mi
señor el rey, y haz a él, lo que bien te pareciere.
h. 19:38 Y el rey
dijo: que pase conmigo Quimam, yo haré con él como bien te parezca; y todo lo
que tú me pidieras, yo lo haré.
i. 19:39 Todo el
pueblo pasó el Jordán. Luego que el rey también pasó, besó a Barzilai, y lo
bendijo. Y él siguió para su casa.
7. Israel discute
con Judá, porque se fueron y no le avisaron.
a. 19:40 El rey
pasó a Gilgal, y con él pasó Quimam. Todo el pueblo de Judá acompañaba al rey,
también la mitad del pueblo de Israel.
b. 19:41 En ese
tiempo, todos los hombres de Israel vinieron al rey, y le preguntaron: ¿Por qué
los hombres de Judá, nuestros hermanos, te han acompañado, y permitieron que el
rey pasará el Jordán? ¿Con su familia, y todos los siervos de David?
c. 19:42 Todos
los hombres de Judá respondieron a todos los de Israel: Porque el rey es
nuestro pariente. Pero ¿por qué se enojan ustedes de eso? ¿Acaso lo hicimos
nosotros para recibir la comida del rey? ¿o lo hicimos para recibir algún
regalo de él?
d. 19:43 En ese
momento, respondieron los hombres de Israel, y dijeron a los de Judá: Nosotros
tenemos diez tribus. Tenemos diez veces más derecho sobre el rey David que
ustedes. ¿Por qué, por tanto, no nos avisaron, teniéndonos en poco? Si fuimos
nosotros los primeros, en hablar respecto de hacer regresar a nuestro rey. Y
las palabras de los hombres de Judá fueron más violentas que las de los hombres
de Israel.
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